ESTHER DE LÓZAR CUEVAS
Dedico este pequeño espacio de intelectualidad a mi gente, que me regaló unas alas inmensas; a la vida, que me enseñó a emprender el vuelo sin estrategias ni maquillaje; a la educación, que me hizo libre. Esta mariposa de altos vuelos recupera su pluma... y escribe. ¡Bienvenidos a mi blog!
"La pluma es más poderosa que la espada y escribir con ella es considerablemente más fácil" (Feldman)
"Podría estar encerrado en una cáscara de nuez y sentirme rey de un espacio infinito" (Shakespeare)
"El alma tiene ilusiones como el pájaro alas. Eso es lo que la sostiene" (Victor Hugo)
"La peor lucha es la que no se hace" (Karl Marx)
"Lo que con más trabajo se adquiere, más se ama" (Aristóteles)
La tentación de Blancanieves
La Blancanieves moderna repite los errores de su antecesora. Olvida que la bruja adquiere hoy otras formas más peculiares pero igual de mortales. Insiste en vivir de ilusiones, sigue creyendo en el príncipe azul, no tan ingenua pero igual de inexperta, joven e ilusa... la víctima perfecta. Se aferra a amores imposibles y cae de nuevo en el sueño eterno. Quizá menos sumisa, más rebelde, con las hormonas revolucionadas y una melena más desenfadada. Pero la tentación está ahí para todas las Blancanieves, la juventud no perdona, el paso del tiempo no destierra las locuras ni los arrebatos. En el ataúd de cristal se vive mejor pero no tan intensamente y despertamos para sufrir de nuevo los latigazos de un nuevo veneno, más corrosivo, más sarcástico aún que el anterior. Estamos condenados a morder la manzana envenenada una y otra vez, a morir para después volver a empezar. El rímel de la curiosidad causa efecto y el espejo nos hace protagonistas de nuestras propias pasiones y de todas las envidias. Es Blancanieves la más bella, la que marca el camino, la reina de las reinas. La tentación acecha en las esquinas, en el rumbo de la vida, en las flores dormidas, en la sombra de nuestra historia. La manzana nos llama, nos seduce, nos libera… nos hacen caer lenta y dulcemente en el sueño sempiterno del que escaparemos con un beso o con nuestra propia inteligencia. La manzana envenenada, la manzana que consume pero que no dejaremos nunca de probar. Nuestra perdición, la más deseada y, probablemente, la más reprobable y prohibida. La tentación de Blancanieves.
De los mitos modernos
Andrés Ortiz Oses, un teólogo y filósofo español especializado en la mitología explicaba que “la misma modernidad que reniega del mito se encuentra inmersa en él”. Venía a decir que el hombre no es pura razón y por ello recurre a diferentes mitologías para remediar sus insuficiencias. Sin embargo, parece ser que la modernidad, ya de por si un mito por creerse superior a los premodernos, olvida que el hombre es un animal mitológico: trata de superar los viejos mitos a través de una pretendida historia objetiva a la vez que mitifica el poder y el dinero, la fama y el saber, el placer y el éxito. Nos encontramos ante el predominio de un nuevo tipo de mitología, una mitología económica (el capitalismo) que ha desplazado a la mitología tradicional en la sociedad actual.
Nuestra civilización renuncia a reconocer y asumir críticamente sus mitos (sin ellos el hombre es razón inhumana) y sin darse cuenta se ve engullida por ellos: todos los ámbitos de la vida moderna requieren de mitos en los que sustentarse, desde el ámbito político en el que triunfa el carisma hasta los medios de comunicación, creadores de divos y divas y pasando por la misma cultura con las novelas del corazón, nuestras religiones con su totemismo simbólico o la universidad y su cultivo de ciencias y letras. Mostrarse a favor de una mitología consciente no implica rechazar la racionalidad sino ser capaces de asumir lo irracional como su sombra. Es necesario aceptar el contenido mítico de todas nuestras construcciones humanas para evitar caer en el dogmatismo ideológico. Se puede llegar a afirmar, por lo tanto, que el mito forma parte de la existencia del hombre y su posterior arrinconamiento probablemente se halla debido a la disgregación de los diferentes pensamientos y estilos de vida que viven inconscientemente. El mito nace con el ser humano y guarda una relación directa con la forma que tenemos de ver el mundo. Trasciende al hombre individual para hablar de la colectividad, una forma de reflejar todo lo que una cultura tiene y representa.
Es imposible pensar en el hombre fuera de un contexto mitológico con sus creencias subyacentes y una interpretación simbólica del mundo. No es que quede muy poco de mitológico en nuestras vidas, sino que la modernidad aboga por la razón y se refugia en una mitología basada en la divinización del dinero. Tal y como afirma Ortiz Oses, el capitalismo absorbe todo lo relacionado con las leyendas y los rituales, se crean héroes falsos y se rechazan las diferentes explicaciones de la realidad y su trasfondo. La balanza se declina a favor de la razón como fuerza dominante y en detrimento del mito cuando ambos podrían convivir en perfecta armonía. De la misma forma, el filósofo comenta que la modernidad equivale al triunfo de la racionalidad y la ciencia y ello conlleva asimismo una interpretación del mundo actual desligada del campo de lo sagrado y de los mitos.
El discurso moderno es el triunfo de la razón y la objetividad frente a la religión, la magia y el mito como elemento fabuloso e irracional. Pero si se tiene en cuenta que el ser humano es un ser cultural que ha recurrido al mito desde tiempos remotos como explicación de la realidad, es imposible que éste viva en completa ausencia de todo lo relacionado con lo mitológico, perviviendo este ámbito en el inconsciente de cada uno como memoria de la humanidad y de forma tan poco consciente en la vida diaria, a través de fiestas y ritos, de leyes y costumbres propias de una comunidad. La única forma de reconciliarse con la mitología es la de tomar conciencia de lo que queda de mítico en la vida moderna y aprender a equilibrarlo con una racionalidad abierta, sin caer en la aceptación de todo lo que algunos llaman verdades innegables.
Metamorfosis
Crecer implica aprender a decir adiós. Resignarse y desprenderse de sueños y milagros. Quizá por eso mi metamorfosis ha sido tan cruel y agónica. En la brecha de mis emociones me he mantenido siempre, reacia a aceptar unas alas prefabricadas, unos besos a medias, unos colores sombríos. Mi sentido común es traicionero y escapa de las garras del tiempo y de una madurez absurda que no cree ni en lo onírico ni en los besos del alma. La realidad es fría y viscosa y condena a vivir sin alternativas, los deseos pegados, como las alas, revoloteos efímeros y sonrisas desgastadas. Mi piel de niña ingenua resbala arrugada por las imperfecciones que han dejado mis fantasías de soñadora. El reloj marca la hora, el final de los tiempos, y yo anclada en mi pasado, odiando las despedidas pero sin querer tampoco renunciar a un vuelo magistral, a un viaje con historia. Despego las alas, confundida pero viva, superviviente entre crisálidas derretidas y mariposas negras. No quiero vuelos erráticos ni promesas prisioneras. Quiero el cielo azul, un mundo a mis pies, una vida contigo, un trono en el vértice de todas las aspiraciones perdidas. Escapa de esa jaula de acero, madura en mis chillones colores, crece enredado en mi inconformista piel. No me digas adiós… vuela conmigo.
Depravación sexual en la red
Las redes P2P son utilizadas por miles de usuarios que intercambian ficheros con imágenes explícitas de sexo infantil. España es el segundo país del mundo donde más pornografía se consume a través de Internet, detrás de Estados Unidos. Este tipo de delito informático se ha desarrollado con gran celeridad en nuestra sociedad al compás del avance de las nuevas tecnologías de la información.
Existen multitud de casos, uno de los más recientes el de un vecino de Requena (Comunidad Valenciana), acusado de grabar a menores desnudos por medio de cámaras ocultas en duchas y vestuarios de diferentes centros deportivos y exhibir sus videos en foros de encuentro de pedófilos. La investigación se ha saldado con la incautación de más de 2.000 archivos informáticos. En Tarragona nos encontramos con el pederasta de Reus, quien grabó los abusos sexuales cometidos con los hijos de unos vecinos y distribuía su contenido en la red. Por poner otro ejemplo, año y medio de cárcel es la pena que aceptó un vecino de Castellón, autor de un delito de corrupción de menores referido a la posesión y distribución de pornografía infantil por medio del ordenador. Tiempo que no cumplirá tras las rejas al carecer de antecedentes penales y al no superar su condena los dos años de prisión. Y 359 años de cárcel solicita la Fiscalía de Madrid para un hombre gaditano acusado de “ciberacoso” a 81 jóvenes. Entraba en contacto con sus víctimas a través de Messenger, se hacía con las contraseñas de sus cuentas y las chantajeaba con mostrar sus fotografías íntimas si no le entregaban vídeos o fotografías de contenido pornográfico. “Pon la cam y enséñame el culito”. Mensajes como éste recoge un sumario al que, junto a delitos de pornografía infantil, se suman amenazas y revelación de secretos, entre otros. En la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) de la Policía lo conocen como “Camaleón” por su habilidad para camuflarse detrás de su ordenador y fingir ser un chico o una chica en sus contactos virtuales.
Mirones y acosadores. Pedófilos y pederastas. Todos miran, todos encuentran. Las víctimas perfectas, los menores de edad, se lanzan a la aventura de entablar amistades virtuales y al otro lado de la pantalla un depravado inicia su búsqueda, selecciona y delinque. De la forma más ruin pero también la más efectiva y sutil. Estos sujetos, amparados en la seguridad que les da el anonimato, vierten su perversión en chats y foros de encuentro. Utilizan el grooming (técnica utilizada para captar a menores consistente en hacerse pasar por un niño o niña de edades similares a las de sus víctimas), intercambian material, distribuyen vídeos pornográficos, amenazan a menores. Un acto privado que trasciende los límites de la ética y otorga al internauta una cómoda oferta de menores vulnerables a los que poder utilizar como objeto de satisfacción sexual. Las aberraciones a golpe de clic cuando de la fantasía con el menor se pasa a los contactos reales y la vergüenza de saber que el índice de consumo de pornografía infantil nos sitúa a la cabeza de Europa.
A esta triste realidad se suma un nuevo fenómeno protagonizado por las adolescentes: la subida de vídeos en la web con el objetivo de recopilar opiniones sobre su físico. Un paseo por estas páginas nos deja un reguero de miles de respuestas por parte de los visitantes y la incertidumbre de descubrir a una juventud que anhela vivir de las apariencias. ¿Una llamada de atención, una necesidad de autoafirmación, una ausencia innegable de autoestima? Las estupideces de estas chicas (bautizadas como “prostitutas de la atención”) alimentan el ego y las fantasías de acosadores y enfermos sexuales. Hoy día vivimos conectados pero mutilados. El lado más oscuro de las redes sociales amenaza a unos menores necesitados de valores y reconocimiento. La industria de la belleza y la pornografía hace su agosto a costa de la inmadurez y la obsesión por la perfección de niñas que se dejan llevar por las modas y estereotipos.
Cada día se crean 500 nuevos sitios con contenido pornográfico infantil en Internet. La pornografía y los abusos, la explotación sexual infantil, una pedofilia que suele llevar a la acción y conducir a la pederastia, unos adolescentes que se desviven por su aspecto físico, la cosificación del ser humano. Y en multitud de ocasiones los culpables en libertad, por pactar en los juzgados condenas que no superan los dos años de prisión y que, al carecer de antecedentes penales, les permiten volver a la calle. A su ordenador. A sus deseos ocultos. Los vacíos legales nacionales ante una problemática de carácter global preocupan a la sociedad y otorgan a los consumidores y creadores de estos contenidos una sensación de impunidad bajo la cual actúan y bajo la cual se sienten intocables. La reforma del Código Penal español en 2010 no es suficiente porque los expertos jurídicos aseguran que este tipo de delitos informáticos precisa de soluciones mundiales en la que se impliquen todos los países.
No es cuestión de criminalizar Internet sino de llevar a cabo un uso correcto del mismo. Y de escarmentar a pedófilos y pederastas y arrinconar unas penas de prisión ridículas comparadas con el daño físico y/o psicológico ocasionado a unas víctimas menores que quedaron indefensas en manos de unos indeseables que volverán a reincidir porque no existe castigo. Que dejarán sueltos sus perversos deseos por la red, iniciando conversaciones aparentemente inocentes, utilizando engaños y argucias varias… esperando a sus próximas víctimas.
Angelito
Ya te tengo junto a mí, después de nueve meses de espera. Eres mi milagro, mi angelito, lo mejor de mi vida. Tengo que contarte tantas cosas que no sé por dónde empezar. Podría pasarme horas contemplando tu sueño, tu suave piel, tus manitas cerradas, la inocencia que te envuelve los párpados. Tu mayor protección serán mis brazos porque allí fuera deberás enfrentarte a los peligros del mundo, a las caretas y a las decepciones. No creo que pueda prepararte para nada de eso pero te daré la mejor educación, los valores más humanos. El éxito de tu aprendizaje será para mí mi mayor regalo.Te cuidaré y te enseñaré la importancia de la familia, la necesidad de estrechar lazos, de cuidar y defender lo que a uno tanto le ha costado ganar. Viviré tus triunfos minúsculos como grandes victorias, te consolaré cuando las lágrimas encharquen tus creencias más firmes, te abrazaré tras cada derrota, me convertiré en cicatriz invisible de cada una de tus heridas. Te enseñaré a leer y a contar, a apreciar la vida y a ser crítico y perseverante, juez de injusticias, sabio entre ignorantes. No te puedo proteger del dolor ni de sus múltiples y escurridizas formas pero puedo forjar tu personalidad a fuego lento, castigando tus errores, premiando tus logros. Sólo te pido que no me dejes nunca, que el vínculo sagrado que nos une sea eterno y no perezca entre las llamas de una vida de paso, que sea más fuerte el recuerdo de lo que te he dado, de lo que he sacrificado para ti. No quiero ser huérfana de maternidad. La inocencia que cubre tus párpados resbalará por tus mejillas en una no muy lejana primavera y se confundirá con tus sonrisas y tus primeras palabras. Y yo seguiré fiel a tus deseos, abrazada a tu dulce y suave piel, mi angelito. Dejando fuera, por el momento, todos los males y todos mis miedos.
Dedicado a todas las madres
Dedicado a todas las madres
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